VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
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VOCES DEL SILENCIO

«Cuanto más conozco al hombre más quiero a mi perro» …»Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña»…»Quizás la más grande y mejor lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia»…»Las revoluciones profundas, de largo curso y huella duradera; no la hacen escritores, sino oradores»…“La Naturaleza no conoce fronteras políticas: sitúa nuevos seres sobre el globo terrestre y contempla el libre juego de las fuerzas que obran sobre ellos. Al que entonces se sobrepone por su esfuerzo y carácter, le concede el supremo derecho a la existencia”…»Podemos estar felices de saber que el futuro nos pertenece completamente»…»El futuro será mejor mañana»…“Debo cumplir con mi misión histórica y la cumpliré porque la Divina Providencia me ha elegido para ello”…“Mañana muchos maldecirán mi nombre” 
Desde el comienzo de la civilización hubo guerras, todas ellas por motivos que escapan a la comprensión del común de los hombres, aunque su causa sea conocida por la mayoría, sus propósitos son sólo conocidos por unos pocos. Todas ellas fueron “santas”, aunque ahora no lo comprendan. Pero sólo una fue librada por el trofeo que todavía ahora se disputan, el Lhumanu. Esta guerra no sólo fue librada en la tierra, sino también en el cielo, y sus protagonistas y verdaderos actores aún hoy siguen en batalla. Lo que voy a relatar no será de su agrado, pero es la pura y cruda realidad. Más allá de todo preconcepto, idea, valor, creencia, emoción o sentimiento, está la realidad general, la que muestra la verdadera cara de dios, que es el rostro del hombre. No entraré en detalles, sólo relataré lo suficiente como para comprender el verdadero propósito de Adolf Hitler y la Segunda Guerra Mundial, para que comprendan a qué clase de fuerzas nos estamos enfrentando desde 1943 y cuál es su verdadero propósito.

Lo primero que tienen que comprender es
que nada sucede en la realidad subjetiva sin que antes haya sucedido en el
plano mental, donde se mueven las luces y las sombras y en el plano etérico,
donde se mueven las proyecciones mentales de los Seres. Como la palabra plano puede suscitar
distintas interpretaciones, usaré para referirme a ellos el término espacio
matricial EM, que ya conocen y define más correctamente el concepto. El EM
mental está compuesto en nuestra realidad, por una matriz 3×5 de 15 realidades de cinco dimensiones cada una, que se desplazan por un entramado tetradimensional y el etérico por una matriz 3×6 de 18 realidades de seis dimensiones, que se desplazan por un entramado pentadimensional (no se tome como dato real y exacto, es sólo figurativo para el ejemplo). Ambos EM se
encuentran en un sustrato de energías llamado sustrato “e”. Podríamos definir
al sustrato “e” como el “espacio madre aún sin definir por una matriz”, espacio
en estado virgen compuesto por lo que la ciencia llama Boson de Higgs, que no
es otra cosa que la célula madre de la materia, prana, akasha, éter, el
espíritu del Do, energía cuyo vaet es cero negativo (0-), a la que yo llamo
Merkaba Primordial MP, por sus propiedades o características “físicas” de
transformación en espacios matriciales y como vehículo de desplazamiento
interdimensional. Si la suma de los vaet (0-) de los MP es par, el resultado
del producto es la materia, si la suma de los vaet (0-) es impar, el resultado
del producto es la energía. O sea, (0-)x(0-)=(0+) materia, (0-)x(0-)=(0+)x(0-)=(0-)
energía, de ahí la importancia de la sangre aria cero negativo (0-) que buscaba el
Tercer Reich, porque representaba la energía o Vril del Do, el Merkaba
Primordial capaz de transformarse en cualquier forma de materia o energía y de
desplazarse entre espacios matriciales (realidades). La campana, y los proyectos Vril y Haunebu, son un ejemplo de su implementación por parte de los nazis. También por eso dije en el artículo “
la tercera energía” “…la unidad de carbono humano
tiene las energías negativas por afuera de él, rodeándolo con el entramado de
la realidad, y la energía positiva por dentro, en su interior, como el núcleo
del átomo,…”
 Aclarado esto pasemos al relato. Intenten leerlo desde el
punto de equilibrio del Ser, sino, se formará un vórtice que le impedirá su
correcta interpretación y lectura. 
La historia oficial de la Segunda Guerra Mundial, pueden encontrarla en cualquier buen libro de historia moderna y
contemporánea o en la red, así que obviaré detalles de los acontecimientos y
las partes involucradas. Si algo la diferencia de todas las otras guerras es su
gran misticismo, tanto por el Tercer Reich como por la coalición, tanto uno
como otro estaban “asesorados” por videntes y místicos para llevar a cabo sus
campañas y acciones. No se daba ningún paso sin antes consultar al “astrólogo
oficial” y al “oráculo”. Este proceder fue causado por el propósito detrás de
la guerra, y sus verdaderos generales, 
las luces y las sombras, los Siddhas leales y traidores que contactaron
a las partes desde el EM mental y etérico antes y durante la guerra. Adolf
Hitler y el Tercer Reich representaban a los Siddhas leales, (raza aria) y
Franklin Delano Roosevelt y la coalición, a los Siddhas traidores, (raza
judía). Hitler toma la runa sig como representación de Wotan y su causa, y la
cruz esvástica como representación del propósito, pero eso es otra historia en
otro momento. Cada decisión y movimiento tomado por las partes, era decidido
primero por Baphomet para los Siddhas traidores y por Wotan para los Siddhas
leales. Tanto uno como otro se disputaban la propiedad del rebaño (Pasú), uno
por derecho histórico (Wotan) y el otro por derecho legal (Baphomet).
Históricamente el Lhumanu le pertenece a Wotan por ser creador del Manú
original, y legalmente le pertenece a Baphomet por ser el manipulador genético
a través de la cruza con el Lhulu. Como los judíos representaban y respondían a
Baphomet y a los Siddhas traidores desde 
el pacto, las órdenes dadas a Adolf Hitler a
través de Heinrich Luitpold Himmler por los embajadores de Wotan, ETs nórdicos,
fue la del exterminio de la raza del pacto que llevaba a cabo las órdenes de
Baphomet en la tierra. Este exterminio ya se había iniciado en el EM mental y
etérico antes de comenzar en el plano físico, así que estaban muertos antes de
morir como estuvieron vivos antes de nacer. Al ver que perdían la batalla, Baphomet ordena a través de sus
embajadores, los ETs grises, que se abra un portal de paso entre EM para que
sus huestes accedan a esta realidad. Bajo la cortina del experimento Filadelfia, (proyecto Arco iris) se crea un enlace de bifurcación
espacio-temporal, por donde ingresan al espacio matricial 4×4 desplazándose por
tres planos matriciales, uno del mental y dos del etérico hasta el acceso por
el portal creado en Montauk Point en 1983 en vez del de Filadelfia en
1943, creándose un bucle de recurrencia por donde se saltó de realidad a la línea
de tiempo actual donde Adolf Hitler, misteriosamente pierde la guerra. Nadie se
explica como el Tercer Reich con el avance tecnológico que disponía, las armas
y los hombres, termina perdiendo ante la coalición en menos de dos años a
partir del 20 de Julio de 1943. Bueno, explicaciones hay muchas, pero ninguna
real y convincente.
Si el Tercer Reich hubiera ganado la guerra, como la ganó en otra realidad, el
reinado de Baphomet y la elite mundial hubiera terminado, aunque quizás
comenzaría el reinado de Wotan, que pareciera ser más generoso con el Lhumanu
dándole no la libertad, pues seguiríamos en manos de los Siddas leales, las
luces de este juego, pero si el conocimiento y una edad de oro para el hombre y
la humanidad a través de la filosofía y el conocimiento ancestral hiperbóreo.
Ahora, la batalla continúa porque las luces y las sombras conviven con
nosotros, y usan nuestros cuerpos para manifestarse en la materia. El ruido
mental es su protección, porque no deja escuchar al Ser. El continuo traqueteo
de nuestros pensamientos, aquellos que nos torturan cada día con triviales
problemas, emociones y sentimientos, evitan que se produzca el silencio que nos
deje escuchar la voz de nuestro Ser, las voces del silencio que nos sacarían
del ensueño inducido por las luces y las sombras en su eterna lucha por nuestra
posesión. Adolf Hitler no fue ni bueno ni malo, fue un instrumento de las luces
y las sombras que cumplió con un propósito no decidido en este mundo. Adolf
Hitler pudo haber sido usted o yo, intentando ganar una guerra que no es
nuestra, por un trofeo que no nos pertenece, con medios que no son los
correctos, por ideales grandiosos pero con equivocados y ocultos propósitos.
Hoy, 67 años después, la guerra continúa pero en nuestras mentes, en nuestro
interior con yoes que responden a los leales y otros a los traidores, con
acontecimientos producidos por nosotros pero ideados y ejecutados por ellos
desde la protección de nuestro interior. El final ya está marcado, un nuevo
amanecer se ve en el horizonte, un amanecer que no verán todos pero sufrirán
todos, un amanecer donde sólo el Humano disfrutará de su luz, un amanecer donde
el Do se hará cargo y las luces y las sombras volverán a donde pertenecen, al
sustrato “e” para volver a empezar nuevamente con el movimiento del péndulo del
bien y del mal de los opuestos que forman la energía de esta realidad. Los
embajadores del Do ya están aquí. Son las voces del silencio que nos hablan de
mil formas para guiarnos hacia el nuevo amanecer, sólo tenemos que callar y
escucharlas, el resto, ocurrirá cuando deba ocurrir. No me crean, no crean nada
de lo que digo, callen, escuchen la voz del silencio y créanse a ustedes
mismos.



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