NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
Sektorl
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
Sektorl
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
Sektorl
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
Sektorl
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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NIVEL NEÓFITO C/Nº12

46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor peligrosidad. Todas las unidades de carbono se alimentan de aire, comida e impresiones, de lo cual obtienen la energía para su funcionamiento, sin embargo no todas procesan igual esta energía. Cierta parte de la capacidad de procesamiento depende de la generación (lugar espacial de procedencia) del Ser, pero todas tienen la posibilidad de mejorar dicha capacidad. Como ejemplo tomemos la familia de procesadores Intel (386, 486, Pentium I, II, III, IV, Core i3, i5, i7, etc.) todos procesan, pero mejora su capacidad según avanza la generación. 


La unidad de carbono no es pura, porque fue manipulada genética y energéticamente tiempo después de iniciada la octava descendente de su línea de creación. Existe sin embargo una línea de unidades de carbono pura, genéticamente diferente a la mayoría. Éstas son conocidas vulgarmente como “líneas de sangre” y corresponden a unidades que fueron dejadas digamos, “originales”, por varios motivos que no explicaré en este momento. Todas las unidades de carbono tienen los sentidos cuánticos (WiFi, GPS, bluetooth) desactivados y todas disponen de un código individual de identificación (resonancia cuántica), equivalente al IMEI  de los teléfonos celulares. Éste código tiene que ver con su estado original y particular de vibración energética; usted puede subir o bajar su estado general, pero no el particular, de la misma manera que usted puede cambiar el número de teléfono con el que se conecta pero no el aparato en sí, porque el aparato es usted mismo; su ADN contiene una frecuencia personal correspondiente a su serie y modelo. La edad cronológica de la unidad de carbono no hace ninguna diferencia evolutiva o temporal, la diferencia la da el Ser. Si bien este no tiene edad cronológica, tiene edad espacial, pero no podemos saberla por no tener completo acceso a la consciencia genética, que no es lo mismo que la consciencia del Ser. Por último, la consciencia de la unidad de carbono es perecedera, mientras que la consciencia del Ser no.

Este pequeño resumen no refleja la totalidad de la materia tratada pero ayuda a comprender un poco más a que me refiero cuando hablo de unidad de carbono humano. Esta está continuamente manipulada por influencias externas e internas y solo logrará deshacerse de ellas cuando pase a ser “Humano”, mientras tanto esto se logre, el conocer qué somos y no engañarnos con sueños de ovejas, hace una gran diferencia a la hora de actuar y elegir entre miedo y amor, porque solo la energía cuántica pura del AMOR logrará el paso de máquina a “Ser Humano”. 

47. EL PRIMER ACTO CONSCIENTE
  Viernes, 13 de mayo de 2011 – 21:57
Cuando uno busca la verdad, luego de mucho andar se da cuenta que la verdad no está fuera sino dentro de uno, es entonces donde comienza un camino muy particular cuyo comienzo y fin es uno mismo; yo lo llamo “el camino de la cinta de moebius”, pues uno recorre simultáneamente dos universos o realidades que se unen en uno solo, el exterior y el interior, la realidad subjetiva y la realidad general. En ese universo particular la consciencia va tomando forma y expandiéndose poco a poco acercándose al Ser, que se encuentra en ese punto de quietud en el centro de la esfera de consciencia, esperando ser encontrado nuevamente. Cuando es hallado tan solo por uno de los infinitos puntos de consciencia de la esfera, el primer acto consciente se manifiesta y ya nada es igual a lo que era. Ese acto consciente es el que define todos los actos posteriores, porque es el primer acto que no fue decidido por el ego, es el primer acto decidido por el Ser, y su pequeñez refleja su grandeza ante el universo. El primer acto consciente es un acto de amor desinteresado, cuya energía atrae la atención de todos los demás puntos, que se preguntan ¿Qué pasa aquí? En ese momento la esfera de consciencia todavía no está aún revertida, pero más y más puntos se van uniendo a la cruzada iniciada por aquel primer punto, queriendo sentir y compartir esa energía sanadora. En el momento en que el primer acto consciente se produce, comienza a manifestarse el espíritu; su formación está en proceso desde el momento en que se inicia el camino de la búsqueda de la verdad, sin él no se podría llegar a encontrar al Ser, pues es él el cuerpo de enlace, la brújula que guía en las aguas de la ignorancia el camino hacia su encuentro. Cuando el espíritu se manifiesta, el Ser habla, pues se ha callado todo sonido del ego, es entonces cuando la verdad comienza a surgir, cuando el velo de la ilusión se rasga, cuando nadie más puede engañarlo, pues el Ser está al mando, cuando mirando a los ojos a alguien sabe realmente quien es, cuando las palabras justas salen de su boca en el momento apropiado, cuando puede discernir correctamente entre los opuestos, cuando sabe cosas que nadie le enseñó, cuando comienza a ser “Humano”. Ese primer acto consciente consiste simplemente en “perdonarse” a uno mismo. El perdón divino, el acto de amor más pequeño y más grande a la vez. 


Yo me perdono de toda culpa, de todos mis errores y sufrimientos porque no fui consciente de mí mismo hasta este momento”. 

Este perdón es la extremaunción del ego y el bautismo del Ser, es lo que ocultaron por siglos las religiones escondido entre los misterios, porque desde el momento que ocurre, usted no acepta ninguna institución o representante como intermediario, porque usted es dios manifestándose, claro está que es solo un bebé llorando, todavía no sabe pedir ni hacer, pero ya sabe que “es” más que una simple y manipulable unidad de carbono, porque ahora tiene acceso a la “consciencia del Ser” que lo guiará por aguas calmas hacia el puerto seguro de la verdad. Nunca más estará solo aunque este solo, porque el Ser atrae al Ser y la soledad es terreno del ego, y desde ese momento el programa ego deja de funcionar como funcionaba y comienza a responder a la consciencia del Ser.

El primer acto consciente no es voluntad del ego, es manifestación del Ser, y solo sucede cuando se accede a él, y su expresión es inconfundible, pues su energía es procesada solo y exclusivamente por el centro espiritual y su producto final es otra energía: el amor. A partir de entonces tienen la materia prima para obtener el código de activación de los sentidos cuánticos, y su camino hacia la libertad ya marcado para siempre con el ADN de la creación, la consciencia del Ser, quedando únicamente la tarea de recorrerlo. 


Nota del Administrador:
Fin del curso intensivo y comienzo del estudio, asimilación e integración de la información, para que no tengan que volver a repetir las clases de neófitos en una octava recurrente de un eterno día de la marmota. Mi trabajo termina cuando el suyo comienza. No desperdicie esta nueva oportunidad y su existencia misma. 
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46. LA UNIDAD DE CARBONO

  Miércoles, 11 de mayo de 2011 – 00:15
He hablado reiteradas veces de la unidad de carbono humano, pero nunca en detalle. Hoy trataré de describir y resumir sus principales atributos y componentes para así entender su funcionamiento general y poder más adelante describir detalles en lo particular. Lo que voy a exponer a continuación son —en su mayoría— conceptos en forma metafórica, cuya interpretación depende exclusivamente de la capacidad de procesamiento que ustedes logren adquirir con el tiempo. No pretendo que cambien su idea del hombre, solo que piensen de forma transversal a lo habitualmente acostumbrado.

Si bien todas las unidades de carbono “nacen” genéticamente idénticas en cuanto a su composición anatómica, su estructura mental no depende exclusivamente de su genética. La base general está dada por los veintitrés (23) pares de cromosomas del ADN, pero la estructura final la define su lugar espacial en el universo. ¿Qué quiero decir con esto? que si dos hermanos mellizos (fulano y mengano) nacen en el mismo tiempo tridimensional, supongamos hoy a las 18:00, no tienen por qué trabajar mentalmente iguales, debido a que su ubicación espacial en el universo de donde proviene su Ser es completamente diferente. Si tomamos solo la ubicación tridimensional en el espacio —y tenga en cuenta que el Ser es adimensional— la diferencia puede ser enorme. Piense que la velocidad de traslación de la tierra es de ciento seis mil kilómetros por hora (106.000 km/h), así que unos pocos minutos de diferencia entre los dos nacimientos hacen una distancia considerable, y a eso hay que sumarle la velocidad de desplazamiento del sistema solar y la galaxia. 

La forma energética de la unidad de carbono sigue una línea descendente que comienza en la creación y termina en el cuerpo físico, constituyendo de esta manera una octava descendente que se define como “línea de creación” y se puede resumir en lo general como (Logos  → creación → universo → ser → espíritu → alma → cuerpo físico).
Fig.12-Forma energética de la unidad de carbono

Como dije anteriormente, tanto el espíritu como el alma son cuerpos de enlace: todos los seres vivientes tienen alma, pero no todos tienen espíritu, y este está directamente relacionado con la consciencia del ser. El espíritu se forma y se otorga por derecho divino, mientras que el alma se obtiene por derecho de vida. No todas las unidades de carbono disponen de espíritu, algunas son máquinas autómatas y peligrosas porque al no tener el cuerpo de enlace con el Ser, tampoco disponen del centro espiritual y emocional necesario. Todo lo procesan con el centro instintivo, motor e intelectual, y su grado de peligrosidad lo da el mayor o menor grado de procesamiento de información del centro intelectual: a mayor trabajo interior, menor