EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llenarse y lo seguirá haciendo hasta que “sientan” que
no existe la copa, sólo la consciencia y la energía. Con esto doy por terminada
la información sobre las octavas. El conocimiento y la sabiduría de las mismas,
depende de ustedes y exclusivamente de ustedes.
Friedrich
Wilhelm Nietzsche dijo “Dios ha muerto”, yo digo Dios ha nacido. Y usted, ¿Qué
dice? 

Ver Complemento audiovisual del artículo

¿Te gustó este artículo? Compártelo.

Related Photos

No related photos.

EL SECRETO DE LAS OCTAVAS (III)

No tenía planeada esta continuación del estudio de las octavas, pero los
comentarios de un amigo y hermano Virya me hicieron pensar, que quizás sería
productivo cerrar algunos puntos, que podrían generar confusión en su análisis
al tener una idea inconclusa y equivocada de las mismas. En el artículo
anterior dije que la toma de consciencia de la muerte de Gurdjieff, me había
producido un choque que cambió mi forma de pensar y actuar. Su deceso, entre
otras cosas, me había confirmado que Gurdjieff estaba equivocado o no había
dicho todo con respecto a las octavas y las energías, pues su paralelismo o
analogía con las notas musicales, tenía huecos que podían hacer agua si se los
presionaba. Hoy veremos e intentaremos completar “algunos” de esos huecos para
que no sean un obstáculo o confusión para aquellos que quieran adentrarse en su
análisis y estudio.

Tengo grandes desacuerdos y acuerdos con los escritos de Gurdjieff y el
cuarto camino, por esa razón no suelo recomendar su lectura, pues sería una
forma de promover el error y atestiguar un falso apoyo a sus ideas, ya que
discrepo en bastantes puntos cuyo desacuerdo podría confundirlos. Reconozco que
la analogía de la octava musical con sus choques correspondientes es una forma
simple y bastante clara de ejemplificar su complicado movimiento, y adentrarse
en la comprensión de las “leyes” de los procesos energéticos de la creación, pero
no es, A+B=C. Lo primero que deben saber y tener en cuenta, es que todo lo
dicho por mí, respecto a las octavas, es acotado e incompleto. El cuarto camino
no es mi camino y nunca lo fue. El cuarto camino fue el camino de Gurdjieff y
sus seguidores. El quinto camino de la cinta de Moebius es mi camino y el de
todo aquel que decida hacerse cargo de su Ser, siendo particular y único, pues
fue marcado exclusivamente para cada uno de nosotros con el ADN de la creación.
Si alguno elige el quinto camino por seguirme, no es su camino, porque ustedes
no tienen que seguirme, sólo tienen, si lo desean, que escucharme y no creerme,
tienen que sacar sus propias conclusiones, investigar y creerse a ustedes
mismos, creerle a su Ser. En ese momento pueden decir que están recorriendo su
propia cinta de Moebius y no la mía. Será su quinto camino particular y único. Eso
quise decir en el artículo anterior con la frase: “la energía sólo le sirve al
que la produce, mientras que éste pueda consumirla o compartirla en vida, de otra
forma se contamina y termina en algo completamente inservible y venenoso.” El
camino de Gurdjieff, sólo le sirvió a Gurdjieff, porque todo aquel que lo
siguió por creencia, se envenenó al no poder estar dentro de la esfera de
consciencia expandida y del universo particular y único de Gurdjieff. Aclarado
esto, comencemos pues con las octavas y sus huecos.
La octava es un movimiento energético consciente que sigue una
secuencia repetitiva continua y específica. Si bien se le nombra y conoce como
octava por sus siete notas o vibraciones principales, que influyen directamente
en nuestra realidad subjetiva, el algoritmo esta compuesto por doce términos o
semitonos, en donde tendríamos que incluir los cinco sostenidos
do#, re#, fa#,
sol#, la#
. Si se toma entonces la octava completa y se
la representa en un
Dodecágono (polígono de doce lados) comenzando en
(do) y terminando en (si). Entonces tendríamos,
do, do#, re, re#, mi,
fa, fa#, sol, sol#, la,  la#,
si. Imaginemos ahora que el dodecágono es el cuerpo interno de un tubo o túnel
esférico vorticial, y que dentro del mismo se desplaza otro cuerpo cuya forma
es triangular. Un triángulo equilátero dentro de un dodecágono, cuyos vértices
tocan distintos semitonos según éste gire y se desplace por el túnel. El triángulo
representa la tríada conocida como (3,6,9) en los escritos de Gurdjieff. Cada
vértice del mismo toca un semitono y se convierte en una nota o número del 1 al
12, según el punto que va tocando. Por ejemplo, si un vértice toca (do), los
otros tocarán (mi) y (sol#), siendo la
tríada energética (1,5,9) en lugar del (3,6,9) del eneagrama de Gurdjieff. En
el próximo movimiento o giro de la tríada energética será (do#,fa,la), (2,6,10),
y en el siguiente pasará a ser (re,fa#,la#), (3,7,11) y así sucesivamente
mientras se desplaza la octava de forma natural dentro del vórtice esférico que
la contiene. Cuando el triángulo (tríada) completa la vuelta y regresa al punto
inicial (do) o cualquier otro de donde comenzó, termina una octava y comienza
otra. La secuencia de la octava dodecaédrica es 1,7142857…y comienza donde se
apoya el vértice del triangulo de la primer nota como punto de inicio uno. Ejemplificando, con la triada
(2,6,10), el dos seria el inicio como punto uno, 2=1 entonces la secuencia seria (sol,do#,mi,re,sol#,fa,sol).
Naturalmente
la octava no es recurrente, se transforma en recurrencia cuando el alimento de
la misma no es el adecuado y la energía no es consumida o compartida por el
productor. En ese momento son necesarios los choques en los semitonos faltantes
(mi-fa) y (si-do) para liberarla de la recurrencia, pero estos “choques”
conscientes tienen que ser dados en los puntos donde los ángulos del triángulo
tocan los semitonos en donde se quedó “trabado” en la octava, o sea si tomamos
como ejemplo la tríada (re,fa#,la#), (3,7,11) y el alimento principal fue
tomado de alguno de los tonos o semitonos de la misma, tenemos entonces dos
intervalos como posibles lugares del choque consciente, uno entre el intervalo (re-fa#)
y el otro en entre el intervalo (fa#-la#). En este intervalo tenemos las notas
(sol), (la) y el semitonos (sol#) que cubre el choque para llegar a (la#), así
que sólo hace falta darle el impulso, en este caso, entre (mi-fa) que no tiene
semitono para llegar de (re) a (fa#), para que la octava continúe su curso. Por
lo general en los lugares que se detiene o entra en recurrencia una octava, son
en los semitonos faltantes (mi-fa) y (si-do). Podríamos hacer una analogía y
decir que los semitonos (do#, re#, fa#, sol#, la#
)
son los imanes del motor que hacen girar al núcleo o tríada, como no existen
“imanes” (mi
#) y (si#), la distribución no es equidistante
y el motor puede detenerse si en esos lugares no generamos la energía necesaria
(alimento correcto o choque consciente) para que continúe moviéndose.
Concluyendo, siempre hará falta uno o dos
choques según como se ubique la tríada dentro de la octava, para que esta
retome su curso o concluya satisfactoriamente su recorrido.
Dentro de este proceso en esta realidad, se descartan los semitonos por
motivos de espacios matriciales, que no explicaré ahora, y todo queda reducido
a siete notas y dos intervalos, que son los semitonos faltantes (mi-fa) y
(si-do) mencionados en los textos de Gurdjieff. El dodecágono se transforma en
un eneágono de nueve lados y nueve vértices, con un triángulo, tríada (3,6,9)
dentro, y el proceso energético de la octava, se acomoda a la consciencia de la
esfera en este universo correspondiente a nuestra realidad subjetiva. Luego la
secuencia 1/7=0,142857…, y todo lo ya conocido y relatado en los artículos
anteriores. Podríamos concluir que la naturaleza de la octava es espiralada,
cíclica y continua, y la consciencia-energía (Do-Ser-UdC) es el vehículo de
desplazamiento triangular de la misma por medio de la vibración. La trinidad
como catalizador del proceso, la octava resumida de siete notas como
manifestación de un movimiento energético consciente o reflejo de la octava
completa de doce semitonos, dentro de un espacio esférico o túnel vorticial de
la consciencia del Do, siguiendo y respetando una secuencia y jerarquía
estipulada de movimientos. De ahí los números sagrados tres, siete y doce en
los textos bíblicos y religiosos, y las tres primeras leyes de los procesos
energéticos.
1º)- todo se desplaza por movimientos estipulados, repetitivos y
continuos.
2º)- todo se maneja por tríadas.
3º)- Todo proceso es esférico y jerárquico
Esto no es todo,
es sólo una parte del conocimiento, para mostrar que nada es lo que parece, que
la copa siempre vuelve a llen